martes, 8 de noviembre de 2016

Reflexiones de cambio


Últimamente me encuentro en una situación de especial reflexión sobre mi vida. No es que planee cambiar nada (a menos a corto plazo) ni que no me guste o no aprecie lo contrario (en realidad lo aprecio mucho) pero ha habido varios cambios a mi alrededor que me han hecho plantearme cómo he llegado hasta aquí.

Ya digo que no escribo desde la tristeza ni la melancolía porque los cambios de los que hablo han sido felices sorpresas. Ya os conté que mi marido esta en proceso de montar su propio negocio (sí, aún esta en proceso porque parece que en este pueblo en el que vivo parece que a nadie le interesa alquilar su local), también ha habido varias noticias de embarazos pero sobre todo, cuando me paro a pensar, me doy cuenta de que yo misma he cambiado muchísimo. La llegada de mi hija ha hecho que comience a interesarme por pedagogías respetuosas, que me meta en el mundo 2.0 como no lo había hecho hasta entonces e incluso que me replantee mi futuro y mi formación profesional.

Así que hace un tiempo que voy pensando en esto y en qué momento he cambiado yo de esta manera y me he dado cuenta de algo. Me he dado cuenta de que el cambio llegó bastante antes de mi y hija. De hecho, me he dado cuenta de que el día 1 de noviembre hizo 3 años desde que empecé a sospechar que alguien podía estar creciendo en mi interior. Evidentemente no hablo de mi hija (solo faltaba que encima los embarazos durasen 2 años) sino de aquella personita que desapareció pronto de nuestras vidas y tan de repente como llegó.

Aquel no fue un embarazo buscado pero si que fue deseado. De siempre había tenido claro que sería madre de una manera u otra (por suerte hoy en día las opciones son bastantes) pero no era el momento que habíamos escogido y fue un pequeño shock para nosotros. Eso no significa que no deseásemos tenerlo en nuestros brazos, decidimos que queríamos seguir adelante y que en realidad, nunca íbamos a conseguir un momento ideal. El embarazo no siguió adelante y acabó muy pronto pero eso no significa que no nos marcase. Os cuento esto porque en mi reflexión, creo que fue ahí donde cambió mi forma de ver las cosas. 

Después de ese embarazo fue cuando nos planteamos seriamente por primera vez el ser padres. Es por esto que creo que realmente mi cambio empezó hace 3 años y creo que si reflexionamos un poco, muchas nos daremos cuenta de los grandes cambios de nuestra vida. Además de una reflexión, este es mi pequeño agradecimiento a aquel bebé que nos aportó tanto en tan poco tiempo y que en realidad, fue el principal instigador de que nuestra hija este hoy aquí. La fecha en que nos diagnosticaron su pérdida no se me olvida pero prefiero recordarlo en la fecha en que descubrí su presencia.

Curiosamente un año después quedé embaraza de mi hija que habría nacido 1 año después que su hermano/a pero esto es otra historia. 

Espero que este royo no os haya resultado muy pesado pero es que tengo la impresión de que a veces, esta bien parar un poco en nuestra vida y reflexionar y es que a veces, nono nos damosha cuenta de nuestros propios cambios y nuestra evolución hasta que vemos una evolución o un cambio importante en los demás. Yo soy la primera que ultimamente leo por facebook que alguno de mis compañeros de clase delpara colegio se casame o va a ser padre y me parece increible pero claro, cuando paro es cuando me doy cuenta de que ya hace más de 3 años que yo me case y que mi hija tiene ya 15 meses. Así que con la últimas noticias de embarazos (que ya van unos cuantos) y de alguna boda, he decidido parar y reflexionar.

Vuelvo a pediros perdón por el rollazo poque además escribo de corrido y sin releer demasiado ya que si no, seguramente no  publicaría nada.

¿A vosotr@s también os pasa que no os dais cuenta de vuestros cambios? ¿También haceis reflexiones de este estilo?

10 comentarios:

  1. Yo tengo muchos cambios sin que se decida, desde mi infancia tengo una vida con muchos altibajos creo que es mi destino por mucho que haga pero pienso lo justo porque si no te puedes hasta enfermar

    Un abrazo

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    1. La verdad es que no es cuestión de obsesionarse. Mi reflexión es más desde el punto de vista de "fijate todo lo que he hecho" que otra cosa. Es una reflexión desde una visión positiva de los cambios.

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  2. La vida es un constante cambio, yo pienso en las pintas que llevaba al instituto y luego en la universidad y me da la risa. Hay cosas que nos cambian para siempre, y ser mamá de un ángel es algo difícil de llevar porque una parte de nosotras muere con ellos. Yo no soy la misma que antes de nacer #Gusanito y mucho menos que cuando murió Emma, ella se llevo parte de mi alma consigo. Pero aprendemos a vivir si esa parte de nosotros, tienes una preciosa arcoiris que ilumina tus días. Yo tengo un solecito que me ayuda a levantarme de la cama. Ellos hacen que pese al cambio, todo se un poco más fácil. Mi abuelo decía que cambiar no es malo, nos hace creer. Un abrazo.

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    1. Sinceramente, me has dejado sin palabras y con lágrimas en los ojos. Muchas gracias por tu comentario.

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  3. Un abrazo enorme, esas pérdidas son muy duras, y son cosas que se recordarán siempre. A mi la maternidad me ha cambiado, muchísimo, y es cierto que mirando atrás ahora con 4 años, se ve todo taaaaaaaaaaan diferente... Son muy buenas estas reflexiones :)

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    1. Muchas gracias Annabel. Es cierto que la maternidad nos cambia de una manera que ni sospechamos hasta que miramos atras.

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  4. Ains, nosotros también tuvimos una perdida un año antes de comenzar la búsqueda. No buscábamos, simplemente llegó. Y es cierto que te marca, yo no podía olvidarlo ni superarlo y al final decidimos no retrasar más lo de tener un hijo y así es como un año después de eso, decidimos ir a por el peque. Te mando un abrazo.

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    1. Es más o menos lo que nos pasó a nosotros. Nosotros decidimos enseguida intentarlo aunque tardamos casi un año en conseguirlo. Creo que en cierto modo, mi cuerpo sabía que no estaba realmente preparada y aún así, no fué un embarazo fácil.

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  5. Hola. No puedo decir te entiendo ya que nunca lo he vivido y me imagino que aunque pase el tiempo no se llega a superar, siempre estará en nuestro corazón.

    Los cambios nos transforman, lo momentos no gratos nos hacen más fuerte y las alegrías nos emocionan nos hacen soñar reír y hasta llorar.
    Y es que la vida es una ruda, siempre digo que debemos vivir y disfrutar cada momento por que la vida es muy incierta.

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    1. Tienes razón y la verdad es que a pesar de todo me considero una persona afortunada: tengo una pareja que me quiere y a la que quiero, una bebé arcoíris preciosa y sana que aprende cada día y amigos y familiares que me entienden (aunque no puedo decir que sean todos por desgracia) así que a pesar de los cambios tristes, siento que tengo suerte.

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