jueves, 23 de junio de 2016

O capitán mi capitán: Oda a un maestro


Estoy segura de que muchos de vosotros habéis oído esta frase antes y sabéis de dónde sale pero para aquellos que no la conocéis, os diré que pertenece a la película "El club de los poetas muertos" y que la utilizan los alumnos para reconocer la labor de su profesor y hasta aquí puedo leer que no seré yo la que haga spoilers.

Este post, se lo dedico por completo a un muy querido maestro que se ha ido esta semana después de años de lucha contra el cáncer.

Desde que me comunicaron la muerte de esta persona he pensado mucho sobre el tema y me he dado cuenta que en los blogs de crianza hablamos mucho de la influencia de los padres y las madres en lo cómo serán nuestros hijos el día de mañana pero a menudo, olvidamos que no somos los únicos que influimos en esto: también están los maestros y profesores de nuestros hijos.

Recordemos que los niños pasan aproximadamente unas 5-6 horas en el colegio y que muchas de estas son con una misma persona. ¿De verdad podemos pensar que esa persona no tendrá nada que ver en como será nuestro hijo el día de mañana? Y cuidado, que nadie se confunda, no hablo de que lo llevemos al mejor o peor centro ni de que tengamos que hacer un casting a todos los maestros para ver si nos convencen o no. No, lo que estoy diciendo es que nos encontraremos profesores de todo tipo en todos los colegios (creedme, he trabajado en varios institutos y se que por muy bueno que se supone que es el centro, siempre hay profesores de todo tipo) pero debemos aprender a reconocer su importancia en la vida de nuestros hijos, su influencia en ellos y el amor que les profesan. Porque sí, los maestros también quieren a nuestros hijos aunque sea de manera distinta a la nuestra (faltaría más).

Mi experiencia con este maestro, es que si echo la vista atrás, me doy cuenta de que se ha convertido en "EL MAESTRO". Se ha convertido en mi referente y en parte de mí porque en un momento en que nadie creía que de nuestra clase pudiese salir nada bueno (es duro decir esto con niños de 10 años pero se hace más de lo que creéis), él dio un paso al frente y nos convirtió en un grupo en que nos ayudábamos unos a otros y logró que pudiésemos seguir adelante por un hecho tan simple y a la vez tan difícil como es que creyó en nosotros, en que podíamos hacerlo porque eramos tan buenos como cualquier otro y así lo demostramos.

Por esta razón, no me arrepiento de decir que lloré al conocer la noticia de su muerte y que lo primero que pensé es en lo que iban a perderse las futuras generaciones (ya ni hablemos de sus hijos) y en que me habría gustado mostrarle lo que he logrado con el paso de los años y gracias al empuje dado en un momento de necesidad. Y cuando llegué al velatorio y vi que no era su única ex-alumna, que había ex-alumnos mayores que yo y también más jóvenes, comprendí que no era la única que había perdido alguna cosa, que a todos nosotros se nos había muerto una pequeña parte de nuestro interior.

Eso sí, puedo decir que sus enseñanzas perdurarán en nosotros y en nuestros hijos y en algunos casos (como el mio propio) también en nuestros alumnos porque algunos tomamos el camino de la enseñanza porque algunos profesores nos han enseñado la belleza que hay en ella.

Para terminar, como padres y madres de niños que algún día serán alumnos de algún maestro/a y de algún profesor/a, os pido respeto hacia estos que fue lo primero que nos pidió mi profesor el primer día de clase. Evidentemente, nadie cuida a vuestros hijos como vosotros ni sabe lo que necesitan mejor que vosotros pero nuestro trabajo es enseñar y educar de la misma manera que vosotros también enseñáis y educáis y por eso, deberíamos ir de la mano y no en contra unos de otros.

¿Vosotros habéis tenido algún profesor o profesora que os marcase especialmente?

Una gran persona deja grandes recuerdos,
un gran maestro deja un gran legado
que perdurará más allá de sus alumnos y durante generaciones.

Muchas gracias por tus enseñanzas Manuel.


7 comentarios:

  1. Los maestros forman parte de la familia del niño/a. Nunca se olvidan. Y en muchos momentos hacen de padres y quieren solucionar problemas personales de alumnos.

    Lo lamento mucho, te acompaño en el sentimiento, yo de peque tuve cáncer pero me salvé. Aunque tengo parientes que murieron de esto, es duro saber la noticia pero son cosas que no siempre se pueden evitar.

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  2. Muchas gracias. Me alegro de que tu caso tuviese un final distinto.

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  3. Toma yaa, ahí me tienes en el Gadget ;)

    Besitos!!

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    1. Muchas gracias, ya veo que estas muy atenta a cualquier cambio ;)

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  4. Te estaba esperando, lo prometido es deuda ;)

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  5. Que triste... Y más cuando son personas que han dejado huellas inolvidables en nuestras vidas. Yo tuve varios excelentes maestros. Saludos

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    1. Pues sí, me consuela que al menos la família ha visto que era una persona que dejó grandes recuerdos por donde pasó.

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